
La semana pasada hemos vuelto a celebrar una actividad del programa “Abriendo puertas”, del que os hemos hablado anteriormente; así que todo el equipo educativo hemos vuelto a buscar, imaginar, investigar y, sobre todo, hemos vuelto a sentirnos niños y niñas, recreando espacios educativos.
Los objetivos de este programa son distintos en cada sesión, dependiendo en parte de la evaluación de las sesiones anteriores. En esta segunda sesión hemos querido centrarnos en conseguir que niños y niñas salieran de sus aulas con más seguridad y estabilidad emocional.

Esta vez no hemos utilizado nuevos materiales, sino que cada aula ha mantenido la rutina de presentaciones habitual, y lo que han cambiado han sido los usuarios de estos materiales.
Así, los niños y las niñas de 2 a 3 años se volvían locos con los sonajeros de los bebés, y los de 1 a 2 años no se podían despegar de las fabulosas planchas, los cucos, lo carritos para llevar a los bebes, etc.

Mientras tanto, los más pequeños observaban con atención cómo sus compañeros corrían, andaban y saltaban, e incluso alguno de ellos se atrevió a gatear hasta aulas próximas y a llamar la atención de los más mayores con sus risas y movimientos.
A medida que avanza la sesión vemos formas de juego y de aprendizaje que hasta ahora no habíamos observado, lo que nos da una valiosísima información para nuestra tarea diaria.
