
El pasado 11 de diciembre fue un gran día en la Escuela Infantil La del Soto del Parral, ya que llevamos a cabo una actividad que rompió con la rutina de todos los días. Comenzamos por recibir a todos nuestros alumnos en la sala de psicomotricidad para partir todos desde el mismo punto; una vez todos reunidos, les dimos tres consignas que debían respetar para participar en la actividad: cuidar nuestro cuerpo, cuidar el cuerpo de los demás y cuidar el material.

A partir de aquí, todo el espacio de la escuela quedó abierto para su libre exploración, no había puertas cerradas y cada aula proponía una actividad a realizar de forma libre, como:
- pintura con ceras, rotuladores, gomets,
- casitas cueva con módulos y telas,
- teatro de marionetas,
- biblioteca con cuentos y proyector,
- disfraces,
- construcciones y pelotas, etc.

Esta dinámica abre las puertas de la escuela por un tiempo determinado, en el que todos los alumnos pueden moverse libremente por todos y cada uno de los espacios. Cada lugar está diseñado para provocar diferentes acciones como moverse, investigar, curiosear, o experimentar con materiales que normalmente no tienen a su alcance.

Las aulas de bebés también han participado de esta actividad, dando la posibilidad a todos los niños de entrar en ellas, y a los bebés más mayores de salir; si bien el criterio prioritario es, lógicamente, respetar las necesidades de los más pequeños.

Ha sido una experiencia muy satisfactoria tanto para adultos como niños que repetiremos, sin ninguna duda, muy pronto.