
Como os hemos contado otras veces, en la Escuela Infantil La del Soto del Parral vamos a dedicar este curso a conocer países, sus costumbres, sus peculiaridades, etc. Queremos que nuestros niños y niñas aprendan de forma lúdica nuevas palabras, costumbres, fiestas… y, sobre todo, lo bueno que es que existan culturas y maneras de vivir diferentes a la nuestra y tengamos la oportunidad de conocerlas.
¿Estáis preparados? ¿Tenéis listas las maletas?
¡El viaje de noviembre ha aterrizado en México! Con este país compartimos un idioma y muchas otras cosas, pero hemos querido destacar la cultura Maya, sus pirámides, el culto a los dioses relacionados con el agua, la tierra y el sol. ¡Quizás los primeros ecologistas de la historia!

Pero ahora viene lo difícil, cómo hacer que una cultura resulte cercana y atractiva para niños de 1 a 3 años… Pues a nosotras se nos han ocurrido unas cuantas ideas que, la verdad, han dado muy buen resultado. Por ejemplo… una sesión de psicomotricidad. Lo primero que hay que hacer es convertirse en un maya, las pinturas en la cara nos darán fuerza para afrontar cualquier dificultad en nuestro camino, como atravesar ríos caudalosos repletos de peligrosos cocodrilos, o cruzar largos puentes inestables. Después de sortear tantos peligros hemos estado ayudando en la construcción de la gran pirámide y, una vez que hemos terminado nuestro trabajo, lo hemos celebrado con una sesión de música y baile.
Avanzamos un poco más hacia al presente en nuestro viaje. Nuestros fieros guerreros tienen hambre, pero son niños y niñas de hoy en día, independientes, no les importa mancharse las manos, así que qué mejor que una actividad digna de Master Chef versión infantil… Vamos a preparar nachos, cada uno se sirve en su triangulo de maíz lo que mas le gusta: guacamole, tomate… ¡¡¡Qué rico nos ha quedado y la panza hemos llenado!!!

Pero nuestro viaje no termina aquí. La abuela Carmela es una aventurera, y cada vez que se toma un descanso de sus viajes, pasa a visitarnos, nos cuenta anécdotas y nos trae algún que otro recuerdo. ¡¡Qué sorpresa!! Esta vez ha estado en México, así que hemos estado cantando rancheras, nos ha traído sombreros gigantes que nos tapan enteros, un poncho para que nos abriguemos y, lo que más nos ha gustado, ¡¡una piñata rellena de globos y gusanitos!!

Ahora toca despedirnos hasta el próximo viaje… así que tened las maletas siempre listas y preparadas.