
Dice la sabiduría popular que la primavera, la sangre altera. Y a la Escuela Infantil La del Soto del Parral ha llegado una explosión de color que ha hecho que todos, tanto educadoras como niños y niñas, volvamos de las vacaciones de Semana Santa con ánimo y fuerzas renovadas.
Elefantes por las paredes, serpientes por el suelo… ¡¡Pero bueno!! ¿De dónde han salido todos estos animales? De repente, oigo que alguien toca una flauta y veo que mi profe tiene pintada la piel con dibujos negros… aquí está pasando algo raro. ¡¡¡Estamos en la INDIA!!! me dice mi profe.
Efectivamente, siguiendo el hilo conductor de este curso, “Acercando culturas” hemos dedicado el mes de abril a adentrarnos en la cultura, costumbres y tradiciones de otro país.
Comenzamos la semana averiguando dónde está la India en un artefacto que nos enseñó la profe y que se llama “globo terráqueo”. Averiguamos que está muy lejos de donde vivimos nosotros, así que lo mejor para llegar es montar en un avión como los que pasan por encima de la escuela y que tanto ruido hacen.
En India hay muchos elefantes, pero a las personas que viven allí no les dan miedo, es más, se suben y se sientan en ellos para dar largos paseos. También suelen tener como mascotas a serpientes, a las que hacen bailar tocando bonitas melodías con una flauta. Mi profe me ha dicho que dentro de unos días vendrá a visitarnos la abuela Carmela y nos contará todo lo que ha visto en la India, ¡y aprenderemos a tocar la flauta!
Continuamos pintándonos el cuerpo, ya que allí en la India es una costumbre muy popular. Así que nuestra profe nos dejó un rotulador negro para pintar en la piel y nos ayudó a pintarnos las manos, la cara, los pies… también pudimos pintar a los amigos que quisimos… bueno, mejor dicho, a los que nos dejaron.

Cuando llega la hora de la comida notamos un olor desconocido al que no estamos muy acostumbrados…
– ¿Qué hay de comer?
– Chana, nos dice la profe.
– ¿Chanaaaa? ¿Qué es eso?
– La chana es una comida típica de la India, compuesta por garbanzos, cebolla, tomate y ajo.
– Claro, por eso nos olía tan raro… ¡¡¡Pero qué rica está!!!

Después de comer preguntamos a la profe ¿cuánto falta para que venga a visitarnos la abuela Carmela?
– Poco, muy poco… Sed pacientes.