
De todos es conocida la importancia de la música ya desde antes del nacimiento de un bebé. Hay estudios que destacan la estimulación prenatal que provoca la música de autores como Mozart. De manera natural, las familias con juegos como: «Los deditos», «Cinco lobitos», «Arre caballito», y con las músicas de las que cada uno disfrute en su casa o en el coche, contribuyen a la formación y el gusto por la música.
En nuestra programación están incorporadas estructuras rítmicas (poesías y cuentos rimados), audición de piezas sonoras y audición y repetición de canciones en diferentes ámbitos de experiencia y momentos de la jornada escolar.
Las canciones son un elemento básico del comportamiento musical cotidiano, por lo que es necesario que los alumnos durante toda su escolarización conozcan muchas canciones que les aporten variedad expresiva, tengan interés y significación para ellos y puedan expresarse y comunicarse. Deben ser cortas, muy repetitivas, que sea comprensible el texto para el niño y fácil de cantar. Lo que pretendemos es que el niño se acerque a diversos tipos de repertorios (clásico, popular, infantil, moderno…). Pero queremos dar algunos pasos más.

Casi todo lo que nos rodea tiene una parte auditiva, con su ritmo, tonalidad, volumen. Por eso este curso pondremos especial interés en cuidar los momentos rutinarios llenos de sonidos. El momento de entrega y recogida de niños y niñas, el momento de las comidas, de las siestas, las fiestas… para ofrecer una estimulación lo más variada posible.

En la fiesta medieval que celebramos en la Escuela Infantil La del Soto del Parral el pasado 30 de septiembre, tuvimos la fortuna de disfrutar de música en directo, tanto en el momento de recibir a los invitados, como en la realización de los diferentes talleres. A pequeños y mayores nos sorprendió y encandiló la experiencia de ver y oír a Sandra tocando música clásica con un violonchelo. ¡Un nombre muy grande, para un instrumento muy grande! Y casi todos nos acercábamos para ver qué estaba ocurriendo allí.

Además todos juntos en la sala, y para dar comienzo al baile, hicimos un gran corro a ritmo de música de la época… ¡Con cambios de sentido y todo!